Dependencia emocional, migración y corona-virus !

   
  


Ni la yoga, meditación o mil infusiones de noche me ayudaban a sentir calma.  Recién empezada la crisis  económica tuve que regresar a mi país, a la casa de mi linda madre. Situación difícil pues ambas éramos muy diferentes en todos los aspectos. Aun amándola me había acostumbrado a esas grandes ALAS que  pertenecían al mundo. Llegar a  casa con  sólo dos personas viviendo en ella no es fácil, hay menos interacción pero no es lo mismo que vivir solo. Lo cual yo había preferido muchas veces.

Acababa de  regresar  a mi país después de haber terminado una relación y después de haber encontrado conveniente volver a casa por la situación de COV19. Durante los últimos dos años siento que había estado en un vínculo difícil en el que yo me había vuelto la bruja del cuento. Muy emocionalmente dependiente de mi compañero, rogando cariño y afecto, cosa que no se roga sino se construye. En qué momento había pasado ello, en qué momento me había  permitido esto.


Creo que podría deberse al hecho de que él no era muy afectivo y yo en mi idea emberrinchada de tener amor afectivo y no alcanzarlo me obsesionada por forzar al otro a hacer algo que simplemente no  era. 

NO PODEMOS OBLIGAR A ALGUIEN QUE NOS AME. SIMPLEMENTE NO VA A FUNCIONAR EL QUERER FORZAR A ALGUIEN A SER Y HACER ALGO QUE NO  LE NACE. 

Desde pequeño mi ex compañero había sido una persona fría y distante de toda interacción.  De alguna forma él también se creía y contaba esa historia. Yo había dado muchísimo en esa relación, quizás un espejo de un padre ausente que se  presentaba a mis 25 años de edad. Al principio creí que era algo en parte  cultural. Después me di cuenta que  existían franceses con  esa capacidad afectiva que yo buscaba. 

Un día vi una película de una chica que había estado 6 años con su novio y el tipo la dejó por una aventura en el extranjero. Ella se deshacía y le había costado como tres años poder haberse encontrarse de a sí misma. Finalmente ella elegía quedarse sola porque había gozado, había aprendido a no tener pareja y había encontrado su propia felicidad. Ese había  sido mi problema por muchos años. No sabía cómo vivir sin una figura masculina, cosa sumamente graciosa  porque si lo pienso ahora, la mayoría de las veces había estado sola la mayor parte del tiempo.

Ah, vaya qué privilegio y  cierta envidia les tenía a esas mujeres que sabían estar con ellas en plenitud sin necesitar de alguien para estar bien.  Nos  enseñan que al mantener la mente ocupada vamos  a dejar de pensar en aquel ser humano. Y es verdad es el simple hecho de estar en el presente lo que nos puede ayudar. Lo que sucede es que cuando uno vive sin interacción y aislamiento por un cojonete  virus, no  puede convivir tan fácilmente como usualmente. De lo contrario,  crear nuevos vínculos e interacciones sería de mucha ayuda. 


Finalmente uno elige el amor que merece. Deberíamos decidir estar con una pareja en donde la relación sea recíproca. Si notamos las banderas rojas desde el inicio, sabemos que tal vez trabajando podríamos mejorarlas, pero va a requerir bastante esfuerzo. Mi abuelo decía que las cosas viejas se reparaban y esa era la diferencia entre una pareja que duraría mucho tiempo y otra que no ( seguramente todos los abuelos decían o dicen lo mismo). Al final del día sabes que no es así siempre, muchas de nuestras abuelas simplemente se quedaban en este tipo de relaciones ya sea por que amaban al abuelito o porque no querían romper los delicados lazos familiares y sociales que desencadenarían el prejuicio. Entraban dentro de este estigma social de quedarse con el hombre sin importar que tan bueno fuera o si la tratara como debía ( ojo también existen historias muy  lindas de amor).


En fin, cuando uno está estancado en una relación de tipo dependencia emocional, al principio del rompimiento, cuando se tiene el valor de separarse de aquella persona, uno puede sentir que sus órganos estaban pegados a ella y el dolor de la separación podría llegar a ser inimaginable, un abismo emocional que podría inclusive generar  bastante ansiedad.

El amor no debería generar ansiedad sino paz.

La verdad es que tener el valor como mujer  o como hombre de alejarnos de aquellas personas que no  corresponden  para nosotros no nada es fácil. Nosotros somos los responsables (seguramente también lo hemos leído miles de veces) esa frase no ayuda mucho pues acabamos sintiéndonos peor con notros mismos al aceptar la responsabilidad de nuestras acciones y sentirnos atorados en el ”no cambio”.

Después de estar encerrada, recién aterrizada del extranjero y con un rompimiento, depresión, y volatilidad de emociones, me percaté de una verdad. La libertad emocional se empieza a lograr cuando uno encuentra el núcleo de lo que yo llamo “el pasito bailarín”. Esa voluntad que cuando éramos niños nos daba la sonrisa para jugar y reír. Aún esos niños lastimados por adultos tontos tienen la capacidad de recuperar esa chispa de baile y sanar. Ese pasito bailarín se puede recuperar con el famoso ¿Qué te mueve? jajaja ¿No lo sabes?. 

Yo tampoco, años, viajes, gente, culturas y soy un poco de todo. Empecé a notar que el origen de mi relación lastimosa en la que yo había caído, se había generado  también por el hecho de no tener mi "pasito bailarín"  y  haber encontrado el sueño del otro como el mío. Eso sí  tenía esa emoción y  sentimiento profundo de querer  MIGRAR.  

Al carecer de fuerza y tener miedo de estar sola, me había hecho de la idea de compartir el sueño  de mi vida con el otro. No digo que esté mal, pero en ese tramo uno puede perderse. Había olvidado mi individualidad. Mi yo capaz de hacerlo sola  y no sola por tristeza o dolor, sino sola porque confío en mi. Aún a sabiendas que vivir en otro país y estar sola no es fácil. Pero se puede. 

No much@s hablan emigrantes  hablan de esta situación en la que se ven atorad@s en este tipo de relación, ya que buscan salir de sus países y unas de las formas más comunes y fáciles  es por medio del matrimonio con un individuo del país al que uno migra. El "issue" con este tipo de relaciones, es que si no se llega a acuerdos de apoyo mutuo  e  individualidad, uno se puede perder en el camino. 

Además de que se tiene que tener en cuenta que muchas veces se debe empezar desde 0. Si tu compañer@ no está dispuesto a ser  parte de ese pilar de soporte para lograr tus sueños y sientes que estás solo aún estando físicamente con alguien. No le veo sentido a continuar. 

Algunas personas son muy prácticas y pagan por papeles, vaya que a ell@s también los admiro en cierta forma porque yo no pude. Siempre admiré a esas parejas que se amaban y emprendían el viaje del emigrante juntos. Dos almas con aspiraciones y sueños a cumplir. Creo yo su pilar era la fuerza de estar juntos y al mismo tiempo tenerse a sí mismos.







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